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Despues de aquel mensaje...

por Minerva
viernes, 13 de junio del 2008 a las 06:15
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Diana aun tenía la esperanza de que todo hubiera sido solo un mal pensamiento, una mala jugada, una broma solo para probar que tan lejos quería llegar. Aun mantenía viva la ilusión. Aun guardaba algo de esperanza en su corazón, cuando vio el mensaje no había nada relevante en él, Carlos solo preguntaba como  le había ido en su primer día de clases de guitarra. Y claro como mujer, nunca quería quedarse con dudas, y con lo astuta que era le respondió que le había ido bien, que todo había estado tranquilo, que a diferencia de él ella no había estado tan ocupada. Esperaba lo peor pero aun que no se diera por vencida.  

He aquí donde el corazón se le partió en dos, cuando recibió respuesta de aquel mensaje, -No hubiera querido que te enteraras de esa manera-. Ahí quedo claro todo, no necesitaba mas explicaciones. Aunque aquel mensaje le hubiera rasgado el alma y roto la esperanza que la mantenía viva, se hizo pasar por fuerte. Fingiendo que nada había pasado, fingiendo una fuerza que no poseía, se había quedado débil, pero no quería y no estaba dispuesta a demostrarlo. Su orgullo en ocasiones le había tendido la mando después de haber caído.

Aunque lo amaba, su orgullo no le permitía mostrarle al mundo lo débil, frágil y vulnerable que era en aquel momento. Recibió mil disculpas de parte de aquel del que se había enamorado, de aquel que le demostraba ese mismo amor sin decirle nada directamente.  Ella solo le decía que no era necesario, que ella esta bien, que no había problema alguno, que le deseaba que fuera feliz con la mujer que tenia a su lado, con la mujer que había elegido y que para ella saber que él era feliz era mas que suficiente. Y que aunque le doliera en lo mas profundo de su ser, ella seria feliz sabiendo que él también lo era, aunque no fuera a su lado.

No supo como fue que paso, solo sucedió, desde ese día la comunicación entre ellos aumento mucho, mas de lo normal; cuando ella creyó que ese seria el ultimo día que hablarían. Día a día empezaban a conocer mas el uno del otro. Tenían mucha confianza y ese fue el inicio de otra etapa más de esa rara relación amistosa.

Llego febrero, como cada 14 de ese mes la gente regala amor a todo el que se cruza por su camino, mientras Diana ese día, estaba triste, pensando e imaginando mil cosas, pensaba en las cosas que posiblemente podía estar haciendo Carlos y con quien podía estar en aquellos momentos, pero no podía hacer nada al respecto. No tenia derecho o nada, no podía molestarse, no le correspondía, en sí ella solo era una amiga mas. Le dolía pero tenia que aceptarlo, ese día deseaba haberlo pasado con el, pero las cosas así son y la historia no era como ella hubiera querido, así que tenia que despertar de ese sueño, bajar de la nube en la que andaba y poner los pies en la tierra.

Dos días después Carlos la estaba esperando, cuando salio de clases estuvieron platicando un rato, ya era tarde y ella tenia que irse, se despidió, pero el la regreso. El estaba sentado y ella ya estaba de pie. Carlos dijo algo no muy claro y acercándose para tratar de escucharlo le pidió que lo repitiera, -acércate te diré un secreto- dijo Carlos, mientras que ella ingenuamente se acercaba a el, este la tomo del brazo y la beso. Fue algo que Diana no esperaba, que no imaginaba pero que respondió.  No podía creer lo que había sucedido, no sabia si había sido real o solo había sido producto de su gran imaginación. Pero lo fue, sucedió.  Desde ese día se convirtió en la amante de Carlos, pasaba el tiempo y ella esperaba una respuesta, esperaba dejar de ser la otra, ella deseaba ser la novia, y no ser solo alguien mas. Ella se sentía mal por el lugar que ocupaba, mientras que el solo le decía que aun no podía hacer algo, que esperara un poco mas. Seguía pasando el tiempo y las cosas seguían igual. Su desesperación aumentaba,  hablaba con amigos sobre lo que sucedía, buscaba ayuda, consuelo, quería que la escucharan para desahogar su pena.  Pero todos le decían lo mismo, - el nunca la va a dejar-. - Deberías de dejarlo y buscar a alguien mas. Pero se resistía, creía en el, quería seguir creyendo, sabia que no le mentía.  

Hasta que un día después de una larga espera, después de varios meses llega un mensaje al celular de Diana -Hoy el pez ha bajado del cielo para reunirse con el mar, de donde nunca debió haber salido-. Ella sabia lo que eso significaba, el era libre y ahora si podrían estar juntos.

El primer fin de semana después de ese mensaje Carlos apareció en casa de Diana, estuvieron hablando de todo y de nada, ninguno de los dos menciono nada sobre el mensaje. Llego el momento en que Carlos se tenia que ir, se despidió y no dijo mas. Mientras Carlos iba camino a su casa le envió un mensaje mas a Diana -Quieres ser mi novia-. Ella no podía creer lo que leía, sin dudarlo respondió que si. Aunque no entendía como después de haber estado todo el día juntos, no había dicho nada, así que le pregunto, Carlos le dijo que tenia miedo de su reacción, tenia miedo que le dijera que no, al menos así, si le decía que no, ya estaría muy lejos. Desde ese día las cosas cambiaron mucho para los dos.  El tiempo pasaba y la relación entre ellos era cada ves mejor. Al principio solo podían verse los domingos, con el tiempo los fines de semana, era poco el tiempo que estaban juntos. Nunca peleaban, no tenían tiempo para ello, y aunque lo tuvieran, no había motivo para hacerlo, no gastaban su tiempo inútilmente, el tiempo que estaban juntos lo pasaban disfrutando el uno del otro, conociéndose mas, compartiéndose, amándose como si fuese ese el ultimo día de su vidas. Diana siempre recordaba una frase que Carlos solía decirle, -Las cosas buenas se llevan su tiempo-.

Pero no todo fue color de rosa...

Continuando con Diana y Carlos

por Minerva
jueves, 12 de junio del 2008 a las 05:22
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La distancia no separo a Diana de Carlos, ella se empeño en que no fuera así. Se hablaban por teléfono de ves en cuando. No se daba por vencida tan fácilmente. Sabia que Dios nunca daba únicas oportunidades. Y aunque creía en la reencarnación, por el momento solo tenia esta vida y no recordaba la anterior y nadie le aseguraba una próxima, por lo que estaba dispuesta a luchar y a disfrutar cada momento por bueno o malo que estos fueran.

Diana sabía que en unos cuantos meses se abrirían nuevos cursos o  mejor dicho nuevos ciclos. Tenia pensado inscribirse en uno, guitarra. Conocía poco al maestro, pero le caía bien y tenia fama de ser buen músico, por si eso fuera poco, Carlos daba su servicio con él. Así que ese seria un buen pretexto para seguirse viendo y pues el tiempo diría lo demás.

Aunque no muy seguido se hablaban por teléfono duraban horas pegados al monótono, y en ninguna de estas llamadas Diana hablo sobre su regreso, solo preguntaba si él aun seguía yendo a prestar servicio y si continuaría participando para el próximo ciclo. Se encargaba de conseguir datos clave para llevar a cavo su plan, quería que fuera una sorpresa.

El le daba a entender muchas cosas por teléfono, le hablaba de dos persona por las cuales sentía mucho aprecio y algo mas, Diana sabia que ella era una de esas personas. Y pues aunque sabia que ya ocupaba un lugar en sus pensamientos y en su corazón no sentía tanto peligro por la otra persona. Y jamás le decía que hacer con respecto a la decisión que tomaría, creía que decir algo seria hacer trampa.

Por fin el primer día clases llego, Diana sentía nervios, sentía mucha emoción, ya había esperado mucho tiempo para verlo y aunque también quería aprender a tocar la guitarra, esta situación la impulsaba aun más.

Cuando se bajo del taxi, sintió algo extraño en el pecho, algo que le decía date la vuelta y vete. Tenia un presentimiento y no era bueno, este crecía a medida que se acercaba a su salón. Decía para consigo misma -no llegue tan dejo para darme la vuelta justo en este momento- .

La gente empezaba a llegar, ya conocía a la mayoría por lo que estuvo platicando con algunos de ellos,  estaba parada en el pasillo principal con el hijo de una maestra cuando volteo a ver hacia la puerta, venia entrando Carlos con una muchacha, la sobrina de su futuro maestro. En el momento en que lo vio, sabia que lo había perdido, que le pertenecía a ella.

Valla como son las cosas, cuando ella lo único que quería era sorprenderlo, la sorprendida fue ella. No entraron tomados de la mano, pero parecían tener un letrero pegado en la frente con la frase "Somos Novios".

Carlos se acerco para darle un abrazo, el cual ella fue incapaz de responder. Fue eso de lo que le advertía su presentimiento. Sentía que había luchado para nada, pero bueno quiso olvidarlo y continuar con el día que apenas iniciaba.

Inicio su clase muy emocionada con muchas ganas de aprender, algo que se miraba a distancia. El día termino ya era tarde y se fue a su casa pensando solo en lo bien que le había ido en clase. Era de noche y Diana se acababa de acostar, cuando llego un mensaje a su celular. Y ¿de quien crees que era?... así es. Era de Carlos.  

Continuara...

El tiempo

por Minerva
miércoles, 11 de junio del 2008 a las 04:39
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Como es posible que en un periodo tan corto de tiempo pasen tantas cosas, mas de las que podemos llegar a imaginar.

Ya vamos a la mitad del año, y creo haber vivido mas de una vida en ese mismo tiempo. Yo diría que sentí haber tenido una doble o triple vida en mi corta vida.

Te contare una historia que escuche en algún lugar dentro de este inmenso territorio.

Diana es una muchacha inteligente, muy ingenua pero algo astuta. Tiene 17 años, y esta cursando su penúltimo semestre en la preparatoria, es en este semestre debía cumplir con horas de servicio social en un las oficinas de un hospital. En el área donde le debía trabajar se imparten cursos, de cocina, música, danza, manualidades, yoga, pintura, entre otras. Ella trabajaba en la oficina de la directora, como secretaria podría decirse, aunque nunca hacia nada interesante y un día ayudaba a la maestra de pintura en la clase para niños. Esto le agradaba porque se divertía con los niños y no tan niños que por ahí andaban.

En su primer día la directora le mostró el lugar y le dio confianza. Ella creía que ahi solo había gente mayor, pero no fue así; había gente de todas las edades. Se dio cuenta que había mas muchachos de su edad hacinado servicio social y aunque lo de ella eran practicas profesionales en realidad no había diferencia.

Había un muchacho que desde el primer día pasaba y la miraba de reojo, fingiendo no mirar pero siendo muy obvio. Su nombre es Carlos, es un muchacho alto, inteligente y divertido. Ella soltaba siempre que lo miraba pasar se reía, no por burlarse de el, sino por la actitud que tenia. (jajaja lo estoy imaginando)

Por razones del destino tuvieron que hablarse, ya que ella se haría cargo de todos los que estaban haciendo su servicio social. El fue el primero en acercarse con ese pretexto y desde ese momento se empezaron a tratar, cuando Carlos no tenia nada que hacer iba a visitar a Diana y duraban horas platicando, jugando y  conociéndose.

Bueno ella se enamoro así que era responsable de ello. Ella sabia que el sentía lo mimo, se lo decían entre miradas.  

Un día Carlos le pregunto a Diana si tenia novio a lo que ella respondió con un no y regresándole la pregunta con una sonrisa en su rostro. Esa sonrisa duro muy poco tiempo ya que Carlos le contesto con un si, algo que obviamente no esperaba. Le empezó a platicar sobre ella, que aunque eran novios hace tiempo que no se podía comunicar con ella y tenían mucho tiempo de no verse.

Cada noche a la hora de la salida Carlos acompañaba a Diana a tomar el taxi; ella esperaba que algún día le dijera algo pero nunca decía nada, todo lo hacia con la mirada.

Llego el día en que sus horas de servicio terminaron y ella quería despedirse de él con un beso y un abraso de esos que entregas todo sin dar nada. Antes de tomar el taxi se despidieron con un simple abraso, ya que Carlos estaba algo distante. Lastima ya que no se volverían a ver. Vivian de extremo a extremo de la ciudad.

Continuara ...

El descanso

por Minerva
miércoles, 11 de junio del 2008 a las 03:41
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 Hoy por fin, después de un arduo trabajo llegan las merecidas vacaciones. Y digo merecidas, porque trabaje y también di paso a la flojera en algún momento, pero fueron mas los momentos de estrés, de preocupación, de ansiedad, nerviosismo, y de  lucha por salir adelante.

 Y aquí estoy, libre al fin, bueno al menos por dos meses, tiempo que te aseguro disfrutare al máximo ya que el semestre próximo se perfila amenazante. Fue por esa misma razón que me esforcé mas, claro eso y las amenazas de algunos maestros. Pero ya tengo los dos pies mas alla que aca jajajaja.

Son muchas cosas las que he pensado hacer en estas vacaciones, pero no pienso planearlas, ya que suelen salirme mal cuando lo hago...

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Comentarios

Despues de aquel mensaje... (leonardocipet)
leocipet cuando era pequeñín:¡¡¡¡¡MAAAMAAAAAAAAAA!!!!!!jejjejeBesos...(02 oct)
Despues de aquel mensaje... (Shikita)
oh lo siento, debido a siertos compromisos no he posido escribir. ...(27 jun)
Despues de aquel mensaje... (triki)
shikitaaaaaaaaaaaame desespero!!!!...(18 jun)
Continuando con Diana y Carlos (triki)
no la hagas tanto de emoción!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!escribe el final ......(12 jun)
El tiempo (Shikita)
Gracias Triki, es una historia muy larga, mas porque enlaza a otras. Espero te guste....(12 jun)

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